Cuentas Claras……  Por Javier Claudio……Corrido de Laurita Garza ¿masculinicidio?

  • – . ¿Será que hunde en el modismo la sarta de cambios derivados del género?  
  • – . La recurrencia de delitos no se sofoca con cambios a la ley, sino aplicación   
  • – . El atropello gramatical es aberrante, trastoca la vida social hasta confundir  

 Aclarando. – En el rango de nivel federal, el 14 de junio de 2012 fue publicada en el Diario Oficial de la Federación la reforma que incorporó el delito de Feminicidio en el Código Penal Federal, donde se define como feminicidio: “Artículo 325. – Comete el delito de feminicidio quien prive de la vida a una mujer por razones de género. De lado de los varones, entonces donde quedó la equidad de género ¿por qué no simplemente homicidio y ya?, amén de los agravantes que se pudiera tener en el juicio.    

Claridades. – La recurrencia de actos violentos se ha dado una y otra vez sin freno, eso es claro, pero es porque no se aplica la ley. Si así fuera, seguro sería que no existieran esos 34 mil 582 asesinatos cometidos en el 2019, la cifra más alta en 20 años y tres mil de ellos contra mujeres. Esta segmentación de los crímenes, si bien es de lo más lamentable al referir en mujeres, finalmente es un delito que debe ser castigado y los agravantes ponderarían la aplicación ley y sin la necesidad del calificativo.           

Claroscuro. – Un feminicidio no sólo significa que una mujer es asesinada, implica, además, que fue por ser mujer y así aparece en el Código Penal Federal desde hace ocho años, enlistando agregados como antecedentes de violencia doméstica, relación sentimental con el agresor, amenazas, hostigamiento previo, privación de la comunicación y exposición pública del cuerpo de la víctima. ¿Es entonces que quienes conocemos el Corrido de Laurita Garza, diremos que podría existir el maculinicidio?

Claro que sí. – Hay un dominio de confusión y otro tanto de ignorancia, que particularmente permea a la política, como sería así la tipificación de feminicidio y tal ve más tarde se reconozca que también existe el masculinicidio. Aprendamos a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura. Pero, sobre todo, hablar y a escribir con corrección. Aprendamos a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura, comenta a manera de exhorto una reconocida maestra de educación básica.

Clarificando. – En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar es «atacante»; el de salir es «saliente; el del verbo ser es «ente», que significa «el que tiene identidad», en definitiva «el que es». Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación «ente». Así, al que preside, se le llama «presidente» y nunca «presidenta», independientemente del género.

Claro que no. – De manera análoga, se dice «capilla ardiente», no «ardienta»; se dice «estudiante», no «estudianta»; se dice «independiente» y no «independienta»; «paciente», no “pacienta»; «dirigente», no dirigenta»; «residente», no «residenta”. Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres), que los hombres que ejercen el periodismo no son «periodistos», ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española?

Clarín. – El interesante llamado de la maestra va más allá al citar que abundarán aberraciones de lenguaje como: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto! Interesante y de analizar.

Sabía usted que. – La ley en Tamaulipas establece que los diputados deben visitar periódicamente su distrito, y además, informar sobre sus labores legislativas y de gestión anualmente, ya sea en actos públicos o por medios de comunicación idóneos. Los actos públicos para la rendición de informes anuales de un diputado jamás deben ser motivo de derroche de dinero, deben ser actos solemnes, no una verbena popular. Enterados.

javierclaudio40@yahoo.com.mx